Precuela de la quinta película, que explica los orígenes de la familia Hewitt. Un niño nace en un matadero y es abandonado en un tacho de basura. Una señora lo encuentra, y lo adopta. El pueblo donde vive su familia está quebrado y todos se han marchado. Solo queda un solo sheriff en el pueblo, quien le recomienda a la familia irse en cuenta puedan. El chico adoptado es llamado Thomas. Es un chico con trastornos mentales y físicos, haciéndolo totalmente dependiente de su perverso tío, Charles, interpretado por Roland Lee Ermey, en un magnífico personaje. Thomas asesina a su jefe luego de que lo echan del matadero. El sheriff del pueblo va con su tío a buscarlo, pero este asesina al sheriff a sangre fría. Luego se hace pasar por él. Dos parejas se van de viaje y son interceptados por una motoquera y chocan. El sheriff aparece y asesina a la motoquera y luego se lleva a los muchachos con él. Al llegar a la casa, se dan cuenta de que familia que los tiene cautivos son caníbales, y tienen de perro guardián, a un carnicero literalmente. Muy buena película, para mí la mejor de la saga. Perversa y oscura, pero sin llegar a lo bizarro a niveles extremos. En esta película, está la imitación de la famosa escena donde Leatherface sale corriendo de la casa con motosierra en mano. "Llega ese momento donde el niño se convierte en hombre". Con una gran escena final, donde Leatherface se aleja lentamente por la carretera después de haber asesinado a todas sus víctimas, y las mejores actuaciones de toda la saga, merece un gran puntaje.

ALGUNAS ESCENAS

VALORACION: 9 puntos.